domingo, 9 de febrero de 2014

Mi pasaje favorito de Malone muere de Samuel Bekett

Unas cuantas pequeñeces dignas de mención, muy curiosas dada mi situación, si las interpreto correctamente. Pero mis notas tienen la penosa tendencia, por fin lo he comprendido, a hacer desaparecer cuanto consideraba como su objeto. Me desvío, pues, conscientemente del extraordinario calor, por no decir cuál, que se ha adueñado de ciertas partes de mi máquina, no diré cuáles. Comparado con el otro no tiene importancia. ¡Y pensar que esperaba más bien un enfriamiento! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario